La mermelada de manzana es una preparación simple, rendidora y muy útil para tener siempre a mano.
Con pocos ingredientes se consigue una textura espesa, con pequeños trozos de fruta y un sabor suave que combina muy bien con panes, tostadas y otras preparaciones dulces.

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Ingredientes
- 1 kg de manzanas
- 500 gr de azúcar
- 2 cdas de jugo de limón
- 100 ml de agua
- 1 cdita de esencia de vainilla, opcional
Preparación
- Pelar las manzanas, retirar el centro y las semillas, y cortarlas en cubos pequeños de tamaño parecido.
- Colocar las manzanas en una olla amplia junto con el agua y el jugo de limón.
- Llevar a fuego medio y cocinar durante unos 10 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que la fruta comience a ablandarse y largar parte de su jugo.
- Incorporar el azúcar y mezclar bien hasta que empiece a disolverse.
- Bajar el fuego y continuar la cocción durante aproximadamente 35 a 45 minutos. Revolver cada pocos minutos para evitar que la preparación se adhiera al fondo.
- A medida que las manzanas se ablanden, aplastar una parte con la cuchara de madera. No es necesario deshacer toda la fruta si se quiere conservar algunos pequeños trozos.
- Agregar la esencia de vainilla durante los últimos minutos de cocción, si se desea utilizarla.
- Continuar cocinando hasta que la preparación haya reducido y tenga una consistencia espesa. Al pasar la cuchara por el fondo de la olla, debe quedar un camino visible durante unos instantes.
- Retirar del fuego y dejar reposar unos minutos.
- Pasar la mermelada todavía caliente a frascos bien limpios. Dejar enfriar antes de taparlos y llevarlos a la heladera.
Tips y consejos
- Elegí manzanas firmes y en buen estado. Se pueden combinar variedades dulces y ácidas para conseguir un sabor más equilibrado.
- Cortá la fruta en trozos pequeños para que se cocine de manera pareja.
- El jugo de limón ayuda a conservar el color y también aporta acidez.
- No cocines la mermelada a fuego demasiado alto porque el azúcar puede pegarse o caramelizarse rápidamente.
- Revolvé con mayor frecuencia durante los últimos minutos, cuando la preparación ya está más espesa.
- Recordá que la mermelada toma más consistencia a medida que se enfría, por lo que no conviene dejarla excesivamente seca dentro de la olla.
- Si preferís una textura completamente lisa, podés procesarla brevemente antes de envasarla.
- Para una versión con otro aroma, se puede agregar una pizca de canela durante la cocción.
- Guardala en un frasco limpio y bien cerrado dentro de la heladera.
Además de acompañar tostadas, también se puede usar para rellenar masas, servir con yogur o sumar una cucharada a distintos postres caseros.