Las medialunas de grasa son un clásico de panadería, ideales para quienes prefieren una opción salada, liviana y con textura hojaldrada.
Se preparan con una masa simple, llevan grasa en lugar de manteca y quedan perfectas para acompañar el mate, armar sanguchitos o servir en una merienda salada.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 gr de harina 0000
- 10 gr de sal
- 10 gr de azúcar
- 25 gr de levadura fresca o 10 gr de levadura seca
- 250 ml de agua tibia
- 40 gr de grasa vacuna
- 1 cda de aceite
Para el hojaldrado:
- 120 gr de grasa vacuna blanda
- 2 cdas de harina
Para pintar, opcional:
- 1 huevo
- 1 cda de agua
Preparación
- Colocá la harina en un bowl grande. Agregá la sal por los bordes y, en el centro, sumá el azúcar y la levadura.
- Incorporá el agua tibia de a poco, mientras mezclás con la mano o con cuchara de madera.
- Agregá la grasa y el aceite. Uní todo hasta formar una masa pareja.
- Pasá la masa a la mesada y amasá durante unos 8 a 10 minutos, hasta que quede lisa y elástica.
- Colocala en un bowl apenas aceitado, tapala con un repasador y dejala descansar durante 30 a 40 minutos.
- Para el hojaldrado, mezclá la grasa blanda con la harina hasta formar una pasta.
- Estirá la masa sobre la mesada apenas enharinada, formando un rectángulo. Untá una parte con el empaste de grasa y doblá la masa sobre sí misma.
- Estirá suavemente con palote y volvé a doblar. Llevá a la heladera durante 15 minutos para que la masa descanse.
- Repetí el estirado y doblado una vez más. Este paso ayuda a que la masa tenga mejor textura al hornearse.
- Estirá la masa en forma de rectángulo fino y cortá triángulos.
- Enrollá cada triángulo desde la parte más ancha hacia la punta, sin apretar demasiado.
- Acomodá las medialunas en una placa apenas aceitada y dejalas descansar unos 20 minutos.
- Si querés que tomen un poco más de color, pintalas con huevo batido con una cucharada de agua. También podés hornearlas sin pintar para una terminación más simple.
- Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 18 a 22 minutos, o hasta que estén cocidas y doradas.
- Retiralas del horno y dejalas entibiar antes de servir.
Tips y consejos
- La grasa tiene que estar blanda, no derretida. Si está líquida, se absorbe demasiado rápido y cuesta trabajar la masa.
- No agregues harina de más durante el amasado. La masa debe quedar suave, pero no seca.
- El descanso en heladera ayuda a que la grasa se mantenga firme y el hojaldrado salga mejor.
- Al enrollarlas, no conviene apretar demasiado la masa. Si se compacta mucho, después no crece bien en el horno.
- Para una versión más dorada, pintalas con huevo. Para una terminación más tradicional y seca, podés dejarlas sin pintar.
- Se pueden comer solas, con fiambre, queso, manteca o calentarlas apenas antes de servir.
- Si sobran, guardalas en una bolsa o recipiente cerrado. Para recuperar textura, dales unos minutos de horno antes de comerlas.
Quedan saladas, doradas y con una textura bien casera.
Son una receta ideal para preparar una tanda y tener algo rico listo para una merienda o desayuno salado.