Durante años, las nueces han sido consideradas uno de los superalimentos más poderosos de la naturaleza. Ahora, médicos y expertos en nutrición están revelando el profundo impacto que estos sencillos frutos secos pueden tener en el cerebro, el corazón y la salud en general.
Cuando se consumen regularmente y con moderación, las nueces no son perjudiciales: transforman el organismo. Esto es lo que demuestra la ciencia.
Conocidas como “nueces para el cerebro” por su forma peculiar, las nueces son ricas en ácidos grasos omega-3, antioxidantes y vitamina E, todos esenciales para la salud cerebral.
Estudios recientes demuestran que quienes consumen nueces con regularidad tienden a obtener mejores resultados en pruebas de memoria y concentración. Los médicos creen que estas nueces ayudan a proteger las células cerebrales del estrés oxidativo, ralentizan el deterioro cognitivo asociado a la edad e incluso pueden reducir el riesgo de padecer Alzheimer.
2. Las nueces reducen el colesterol malo.
Los cardiólogos saben desde hace tiempo que las nueces pueden mejorar la salud del corazón. Sus grasas saludables (especialmente el ácido alfa-linolénico) reducen el colesterol LDL y favorecen los niveles de HDL.
Su consumo regular se ha relacionado con arterias más limpias, una mejor circulación sanguínea y un menor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
3. Las nueces favorecen un mejor control del peso.
Aunque son ricas en calorías, las nueces son sorprendentemente eficaces para controlar el peso. Su alto contenido en fibra y proteínas aumenta la sensación de saciedad, lo que puede reducir los antojos y prevenir el exceso de comida.
Los médicos señalan que las personas que incluyen nueces en su dieta tienden a mantener un peso corporal más saludable a largo plazo, incluso sin seguir una dieta estricta.
4. Las nueces favorecen un sueño más reparador.
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