fue diseñado
para un entorno completamente diferente: el taller, la chimenea o un área de almacenamiento
trabajo al aire libre.
Sin embargo, para quienes no estén familiarizados con las herramientas históricas, es fácil comprender por qué el objeto podría confundirse inicialmente con algo utilizado para preparar alimentos.
¿Para qué servía exactamente?
La respuesta es la fundición de metales.
Históricamente, este tipo de herramientas se utilizaban para calentar el metal hasta fundirlo. El metal líquido se vertía entonces en un molde preparado y se dejaba enfriar y solidificar hasta adquirir la forma deseada.
