La Niña Que Acusó Al Hombre Más Fiel Del Jefe De La Mafia-aurelle

movieron desde el reloj hasta Rosa.

Después regresaron a Dominic.

En aquella habitación no se estaba decidiendo únicamente el destino de una empleada.

También estaba en juego una relación de confianza que había tardado años en construirse.

Si Rosa decía la verdad, alguien había colocado deliberadamente el reloj en su bolsillo.

Y si alguien había hecho eso, el responsable podía estar mucho más cerca de Vincent de lo que él quería aceptar.

Pero todavía no había ninguna prueba que permitiera llegar a esa conclusión.

Solo estaba la palabra de Rosa.

Y la palabra de Dominic.

El silencio comenzó a volverse insoportable.

Uno de los guardias permanecía junto a la puerta, mirando al frente.

Otro esperaba cerca del escritorio sin atreverse a intervenir.

Ninguno quería equivocarse con una opinión.

Rosa se aferraba a su delantal.

Sus dedos habían arrugado la tela hasta dejarla casi irreconocible.

Cada vez que intentaba respirar profundamente,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *