Mito 3: «Si el granizo ya cayó, el peligro de la tormenta ha pasado»
La realidad: El granizo suele estar asociado al frente más activo de una supercelda o tormenta severa. Tras la granizada pueden persistir riesgos mayores, como ráfagas de viento dañinas (microrráfagas), caída de rayos o repentinas inundaciones provocadas por el bloqueo de desagües por la acumulación de hielo.
Protocolos de seguridad ante tormentas con granizo
Para proteger la integridad física y reducir los daños materiales en viviendas y vehículos ante episodios repentinos como el de General Pinto, se recomiendan las siguientes medidas:
Resguardo de personas y mascotas: Permanece dentro de una edificación firme. Mantente alejado de ventanas, tragaluces o puertas de vidrio, ya que el impacto de piedras de gran tamaño o el viento pueden romperlos violentamente.
Seguridad vial (si te encuentras conduciendo):
Reduce gradualmente la velocidad y mantén la distancia de frenado con otros vehículos.
No frenes bruscamente sobre capas de hielo en la calzada para evitar derrapes.
Busca refugio bajo un puente, estación de servicio o techo seguro. Evita detenerte debajo de árboles, ya que las ramas pueden quebrarse por el peso del granizo o las ráfagas de viento.
