1. Blusas entalladas o ligeramente ajustadas
Son la opción más segura. Una blusa de corte recto pero sin exceso de tela, o con un ligero ajuste al torso, contrasta con el pantalón y estilizada. Funcionan muy bien las de tela suave que cae sin pegarse.
2. Blusa corta o metida dentro del pantalón
Metro la blusa, aunque sea solo la parte delantera, marca la cintura y alarga las piernas. Si prefieres llevarla por fuera, que termine a la altura de la cadera y no más abajo.
3. Cmisas de seda, satén o algodón fino
Los tejidos con caída ligera aportan elegancia inmediata. Una camisa de satén en un tono suave con un pantalón ancho se ve sofisticada para una cena o para la oficina. Evite telas gruesas y rígidas que sumen volumen.
