La espuma persistente en la orina puede ser un susurro temprano de un daño renal que aún es reversible. Escuchar esas señales a tiempo permite proteger un órgano vital antes de que el problema avance sin retorno. Ignorarla, en cambio, puede significar descubrir el daño cuando ya es tarde. Cuidar los riñones hoy es invertir en calidad de vida para el futuro.