El padre la entregó a los temibles apaches solo porque nació albina… pero nadie sospechaba siquiera qué ocurriría en el momento en que ella cruzara por primera vez el umbral de su casa.-TANTONA

perdida y condenada para siempre resultó de pronto ser feliz.

Es más: había logrado dar felicidad a un hombre al que todos estaban acostumbrados a temer.

Y quizá fue precisamente ese día cuando en el pueblo se preguntaron por primera vez si a veces la verdad resulta ser completamente distinta de como uno está acostumbrado a creerla.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *