La Torta Charlotte de frutillas es un postre clásico y muy vistoso, con una corona de vainillas alrededor y un relleno suave de crema y frutillas.
Se sirve bien fría y, al cortarla, se distinguen las capas cremosas y la fruta fresca del interior.

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Ingredientes
Para la base y los laterales:
- 30 a 35 vainillas, aproximadamente
- 100 ml de leche
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- 1 cdita de esencia de vainilla
Para el relleno:
- 500 gr de frutillas
- 400 ml de crema de leche bien fría
- 250 gr de queso crema
- 100 gr de azúcar impalpable
- 10 gr de gelatina sin sabor
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- 50 ml de agua fría
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cda de jugo de limón
Para decorar:
- 200 gr de frutillas
- Algunas hojas de menta, opcional
Preparación
- Lavar bien las frutillas y secarlas con cuidado. Retirar los cabitos. Reservar las más lindas para la decoración y cortar el resto en cubitos o láminas.
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- Forrar la base de un molde desmontable de aproximadamente 22 cm con papel manteca.
- Mezclar la leche con la esencia de vainilla. Humedecer apenas las vainillas, sin dejarlas demasiado tiempo en el líquido para que no se ablanden en exceso.
- Acomodar las vainillas alrededor del borde interno del molde, una junto a otra y en posición vertical. Cubrir también la base con vainillas, cortándolas cuando sea necesario para completar los espacios.
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- Colocar la gelatina sin sabor en un bowl pequeño y agregar el agua fría. Dejar hidratar durante unos 10 minutos.
- En otro bowl, mezclar el queso crema con el azúcar impalpable, la esencia de vainilla y el jugo de limón hasta obtener una preparación lisa.
- Batir la crema de leche fría hasta que forme picos suaves. No debe quedar excesivamente firme.
- Calentar suavemente la gelatina hidratada hasta que se disuelva por completo, sin dejar que hierva. Agregar unas cucharadas de la mezcla de queso crema para igualar temperaturas y luego incorporarla al resto.
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- Añadir la crema batida en dos o tres tandas, mezclando con movimientos envolventes para conservar una textura aireada.
- Incorporar las frutillas cortadas y mezclar suavemente para distribuirlas sin romperlas demasiado.
- Volcar la mitad de la crema dentro del molde y emparejar. Colocar una capa de vainillas apenas humedecidas si se desea una estructura más marcada en el corte.
- Agregar el resto del relleno y alisar la superficie con una espátula.
- Cubrir el molde y llevar a la heladera durante al menos 6 horas, preferentemente de un día para el otro, hasta que el relleno esté bien firme.
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- Desmoldar con cuidado y retirar el aro. Decorar la superficie con las frutillas reservadas, enteras o cortadas por la mitad.
- Mantener refrigerada hasta el momento de servir.
Tips y consejos
- Las vainillas deben humedecerse apenas. Si absorben demasiado líquido, pueden perder su forma y dificultar el armado.
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- Conviene elegir vainillas de tamaño similar para que el borde de la torta quede parejo.
- Las frutillas tienen que estar bien secas antes de incorporarlas al relleno para no agregar humedad innecesaria.
- La crema de leche debe estar bien fría para que monte correctamente.
- No conviene batir la crema hasta que quede demasiado firme, porque después resulta más difícil integrarla sin perder aire.
- La gelatina debe incorporarse disuelta y tibia, nunca caliente.
- Para evitar grumos de gelatina, mezclar primero una pequeña parte de la crema con ella antes de unirla al resto.
- Si las frutillas están muy grandes, conviene cortarlas en trozos más pequeños para facilitar el corte de la torta.
- El descanso prolongado en heladera ayuda a que el relleno tome firmeza y las vainillas se integren mejor.
- Se conserva en heladera durante 2 o 3 días, bien cubierta.
Las frutillas frescas y la crema le dan a esta torta una presentación que llama la atención apenas llega a la mesa.
El corte también resulta muy atractivo, especialmente cuando se distinguen bien las vainillas y la fruta del interior.
