Estos nuggets caseros quedan crocantes por fuera y tiernos por dentro, con una textura jugosa y un sabor mucho más natural que los comprados.
Son simples de preparar y quedan muy bien recién hechos.

Te recomendamos: Canastitas de cebolla y queso
Ingredientes
Para la mezcla:
- 500 gr de pechuga de pollo
- 1 huevo
- 2 cdas de pan rallado
- 1 diente de ajo
- 1 cda de perejil picado
- 1 cdita de pimentón dulce
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
Para empanar:
- 100 gr de harina 0000
- 2 huevos
- 180 gr de pan rallado
- 50 gr de queso parmesano rallado
Para freír:
- Aceite, cantidad necesaria
Preparación
- Cortar la pechuga de pollo en cubos pequeños y colocarla en una procesadora.
- Agregar el huevo, el pan rallado, el ajo, el perejil, el pimentón, la sal y la pimienta.
- Procesar hasta obtener una mezcla húmeda y compacta, pero sin convertirla en una pasta completamente lisa.
- Tomar pequeñas porciones con las manos apenas humedecidas y darles forma de nuggets.
- Acomodarlos sobre una bandeja y llevarlos a la heladera durante unos 20 minutos para que tomen firmeza.
- Preparar tres recipientes. Colocar la harina en uno, los huevos batidos en otro y mezclar el pan rallado con el parmesano en el tercero.
- Pasar cada nugget primero por harina, luego por huevo y finalmente por la mezcla de pan rallado y queso.
- Presionar suavemente el empanado para que quede bien adherido.
- Calentar abundante aceite en una sartén a fuego medio.
- Freír los nuggets en tandas pequeñas durante unos 3 a 4 minutos por lado, hasta que estén bien dorados y completamente cocidos en el centro.
- Retirar con una espumadera y colocarlos sobre papel absorbente.
- Dejar reposar apenas unos minutos antes de servir.
- Acomodá los nuggets sobre una placa apenas aceitada o con papel manteca.
- Rocialos con un poco de aceite y cocinalos en horno precalentado a 200 °C durante 18 a 22 minutos, dándolos vuelta a mitad de cocción.
- Retiralos cuando estén bien dorados por fuera y completamente cocidos en el centro.
Tips y consejos
- Usá el pollo bien frío para que la mezcla mantenga mejor la forma.
- No proceses demasiado la carne para evitar una textura gomosa.
- Si la mezcla queda muy blanda, agregá una cucharada extra de pan rallado.
- Humedecé apenas las manos para formar los nuggets con más facilidad.
- Tratá de hacerlos de tamaño similar para que se cocinen de manera pareja.
- El reposo en heladera ayuda a que no se deformen durante el empanado.
- Presioná bien el pan rallado para conseguir una cobertura más firme.
- El parmesano aporta más sabor y ayuda a que el empanado quede dorado.
- No calientes demasiado el aceite porque podrían dorarse por fuera antes de cocinarse por dentro.
- Evitá llenar demasiado la sartén para que el aceite mantenga la temperatura.
- También pueden cocinarse al horno a 200 °C, dándolos vuelta a mitad de cocción.
- Conservados en la heladera, se mantienen bien durante 2 días.
Un clásico casero crocante y sabroso, con pollo tierno por dentro y un empanado dorado que queda irresistible recién hecho.
