Una preparación casera, sabrosa y muy versátil, ideal para tener lista en la heladera y usar en distintas comidas.
Queda suave, bien condimentada y con una textura firme después del reposo.

Te recomendamos: Papas Hasselback rellenas de jamón y queso
Ingredientes
- 1 kg de carne de cerdo magra
- 150 gr de panceta fresca
- 2 huevos
- 100 ml de crema de leche
- 2 cdas de pan rallado
- 2 dientes de ajo
- 1 cdita de pimentón dulce
- 1/2 cdita de nuez moscada
- 1 cdita de mostaza
- 1 cdita de tomillo
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 1 cda de aceite
Preparación
- Cortar la carne de cerdo y la panceta en cubos pequeños.
- Procesar una parte de la carne hasta obtener una mezcla fina y dejar el resto en trozos chicos para conservar algo de textura.
- Colocar todo en un recipiente amplio.
- Agregar los huevos, la crema de leche, el pan rallado, el ajo picado, el pimentón, la nuez moscada, la mostaza y el tomillo.
- Condimentar con sal y pimienta.
- Mezclar muy bien hasta integrar todos los ingredientes y obtener una preparación compacta.
- Llevar a la heladera durante unos 20 minutos.
- Forrar un molde rectangular con papel manteca y pincelarlo ligeramente con aceite.
- Volcar la mezcla dentro del molde.
- Presionar bien con las manos o con una espátula para eliminar espacios de aire.
- Emparejar la superficie.
- Cubrir el molde con papel aluminio.
- Colocar el molde dentro de una fuente más grande con agua caliente para cocinarlo a baño María.
- Llevar a horno precalentado a 170 °C.
- Cocinar durante aproximadamente 60 a 70 minutos.
- Comprobar que el centro alcance al menos 70 °C.
- Retirar del horno y dejar reposar unos 15 minutos.
- Desmoldar con cuidado y dejar enfriar por completo.
- Llevar a la heladera durante al menos 6 horas para que tome firmeza.
- Una vez bien frío, cortar en fetas del grosor deseado.
Tips y consejos
- Elegir una carne de cerdo con poca grasa ayuda a conseguir una textura más pareja.
- La panceta aporta humedad y evita que la preparación quede seca.
- No conviene procesar toda la carne hasta convertirla en una pasta completamente lisa.
- Presionar bien la mezcla dentro del molde ayuda a evitar huecos.
- El baño María permite una cocción más suave y uniforme.
- No hay que apurar el enfriado antes de desmoldar.
- El reposo en frío es importante para que la preparación termine de afirmarse.
- La nuez moscada debe usarse en poca cantidad para que no domine el sabor.
- Se puede agregar un poco de perejil o romero si se quiere variar el condimento.
- Conviene usar un molde alto y angosto para conseguir una forma más tradicional.
- El papel aluminio ayuda a evitar que la superficie se seque durante la cocción.
- Si se desea un exterior más dorado, se puede retirar el aluminio durante los últimos minutos.
- Guardarlo bien tapado evita que absorba olores de la heladera.
- Se conserva durante 3 a 4 días refrigerado.
- Para servirlo mejor, conviene cortarlo recién sacado de la heladera.
El resultado es un jamón cocido casero, suave y bien condimentado, con una textura compacta y un sabor equilibrado, ideal para disfrutar bien frío.
