que se produce durante la descomposición de los glóbulos rojos agotados. Los glóbulos rojos del cuerpo producen un pigmento que le da a la orina su característico color amarillo. Además, todo depende del contenido de agua de la orina: cuanto mayor sea la hidratación, más diluida y clara será la orina; cuanto menor sea la ingesta de líquidos, más oscura y concentrada será.
Otros factores también influyen: la dieta, ciertos suplementos, medicamentos recetados o incluso afecciones médicas específicas. En resumen, cada detalle cuenta una historia.
Tan claro como el agua: ¿es demasiado?
La orina suele ser completamente incolora.
