Zapallos en almíbar ¡Sin usar cal viva!

Los zapallos en almíbar son un clásico de esos que recuerdan a las recetas de antes, con trozos tiernos por dentro y una superficie firme que permite que mantengan bien la forma.

En esta versión no vamos a usar cal viva: el bicarbonato ayuda a conseguir una mejor textura y después el zapallo se cocina lentamente en un almíbar aromático.

Te recomendamos: Leche nevada

Te puede gustar

Vacances à Costa del Sol -40 %

Ona Hotels

Hôtel à Costa del Sol jusqu’à -40 %

Ona Hotels

Paradis à Saïdia dès 182€/nuit

Be Live Hotels

Voici ce que vos doigts disent de votre personnalité

Trucs et Astuces

Échappée de luxe : -40%

Be Live Hotels

Ingredientes

  • 1 kg de zapallo limpio
  • 700 gr de azúcar
  • 1 litro de agua
  • 2 cdas de bicarbonato de sodio
  • 1 rama de canela
  • 3 clavos de olor
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 trozo de cáscara de limón
  • Agua extra, cantidad necesaria

Preparación

  1. Pelá el zapallo, retirale las semillas y las fibras del centro. Cortalo en trozos medianos y parejos, procurando que no sean demasiado pequeños porque deben conservar su forma durante la cocción.
  2. Colocá los pedazos en un recipiente amplio y cubrilos completamente con agua fría. Agregá las 2 cucharadas de bicarbonato y mezclá suavemente.
  3. Dejá reposar el zapallo entre 4 y 6 horas. Este paso ayuda a que la parte exterior quede más firme y evita que los trozos se desarmen fácilmente cuando entren en contacto con el almíbar.
  4. Pasado el tiempo de reposo, descartá toda el agua y enjuagá los trozos varias veces bajo abundante agua corriente. Es importante eliminar completamente cualquier resto de bicarbonato.
  5. En una olla grande colocá el litro de agua, el azúcar, la rama de canela, los clavos de olor y la cáscara de limón.
  6. Llevá a fuego medio y revolvé solamente al comienzo, hasta que el azúcar se haya disuelto. Una vez que rompa hervor, cociná durante unos 5 minutos para comenzar a formar el almíbar.
  7. Incorporá cuidadosamente los trozos de zapallo. Bajá un poco el fuego y cociná lentamente entre 40 y 50 minutos.
  8. Durante la cocción, evitá revolver con fuerza. Si necesitás moverlos, hacelo sacudiendo ligeramente la olla o utilizando una cuchara con mucho cuidado para no romperlos.
  9. Cuando el zapallo esté tierno al pincharlo pero todavía conserve su forma, agregá la esencia de vainilla y cociná durante 5 minutos más.
  10. Retirá la olla del fuego y dejá que los zapallos se enfríen dentro del mismo almíbar. De esta manera absorben mejor el sabor y quedan más jugosos.
  11. Una vez fríos, podés colocarlos en un recipiente limpio con suficiente almíbar para mantenerlos cubiertos. Guardalos en la heladera hasta el momento de servir.

Tips y consejos

  • Elegí un zapallo firme y de pulpa compacta para obtener mejores resultados.
  • Enjuagá muy bien después del reposo con bicarbonato.
  • Los trozos grandes resisten mejor la cocción y quedan más atractivos al servir.
  • No cocines a fuego demasiado fuerte porque el zapallo puede romperse antes de que el almíbar tome cuerpo.
  • Podés dejarlo reposar en el almíbar de un día para el otro para intensificar el sabor.
  • La canela y los clavos son opcionales, pero aportan ese aroma clásico de esta preparación.

Los zapallos quedan brillantes, dulces y tiernos por dentro, mientras mantienen una superficie firme que evita que se desarmen al servirlos.

Es una forma sencilla de preparar este clásico casero sin recurrir a la cal viva y con ingredientes fáciles de conseguir.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *