Los morrones rellenos gratinados son una receta salada, colorida y muy rendidora, ideal para preparar algo completo sin hacer una comida complicada.
Quedan tiernos, jugosos y con un relleno sabroso que se mezcla con el queso derretido en cada porción.

Te recomendamos: Fosforitos de jamón y queso
Además, al hacerse en mitades, se cocinan más rápido y se sirven muy fácil.
Ingredientes
- 2 morrones rojos grandes
- 2 morrones amarillos grandes
- 300 gr de carne picada
- 1 taza de arroz cocido
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 tomate grande o 150 gr de tomate triturado
- 100 gr de mozzarella o queso cremoso
- 3 cdas de queso rallado
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de pimentón dulce
- 1 cdita de orégano
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Perejil picado, a gusto
Preparación
- Lavar los morrones, cortarlos a lo largo por la mitad y retirarles las semillas y las partes blancas, sin romperlos.
- Acomodar las mitades en una fuente para horno apenas aceitada, con la parte hueca hacia arriba.
- Picar la cebolla y los dientes de ajo.
- Calentar el aceite en una sartén y cocinar la cebolla con el ajo durante unos minutos, hasta que estén transparentes.
- Agregar la carne picada y cocinarla, mezclando para desarmarla, hasta que cambie de color y empiece a dorarse.
- Sumar el tomate picado o triturado, el pimentón, el orégano, sal y pimienta.
- Cocinar a fuego medio durante 8 a 10 minutos, hasta que el relleno tome sabor y no quede demasiado líquido.
- Agregar el arroz cocido y mezclar bien para integrar todo.
- Apagar el fuego y sumar un poco de perejil picado.
- Rellenar cada mitad de morrón con la mezcla de carne y arroz, presionando apenas para que quede bien acomodada.
- Cubrir cada morrón con mozzarella o queso cremoso y espolvorear con queso rallado.
- Llevar a horno precalentado a 190 °C durante 25 a 35 minutos, hasta que los morrones estén tiernos y el queso gratinado.
- Si querés más dorado arriba, subir el horno fuerte o usar grill durante los últimos 3 a 5 minutos.
- Retirar del horno, dejar reposar unos minutos y terminar con perejil picado antes de servir.
Tips y consejos
- Para que los morrones queden tiernos sin desarmarse, conviene cortarlos a lo largo y cocinarlos directamente en la fuente. Si te gustan muy blanditos, podés hornear las mitades vacías durante 10 minutos antes de rellenarlas, así después solo terminan de cocinarse con el relleno y el queso.
- El relleno tiene que quedar jugoso, pero no aguado. Si la mezcla de carne y tomate queda con mucho líquido, dejala unos minutos más al fuego antes de rellenar los morrones. Esto evita que la fuente junte demasiada salsa y que el relleno pierda cuerpo.
- El arroz cocido ayuda a que el relleno rinda más y tenga mejor textura. Puede ser arroz blanco común, integral o incluso arroz que haya sobrado de otra comida. Lo importante es que esté cocido y suelto, no pasado ni demasiado húmedo.
- También se pueden hacer con otros rellenos. Una versión muy práctica es con carne, choclo y queso; otra más liviana puede llevar arroz, verduras salteadas y ricota; y una opción más intensa puede sumar panceta dorada o un poco de chorizo colorado picado.
- Si usás queso cremoso, cortalo en cubitos chicos para que se derrita mejor. Si usás mozzarella rallada o en hebras, queda más pareja la cobertura. El queso rallado ayuda a formar esa capa dorada que se ve más tentadora al salir del horno.
- Para que no se sequen, podés poner en la base de la fuente unas cdas de tomate triturado, caldo o agua caliente. No hace falta cubrir los morrones; solo un poco de humedad en la base alcanza para que se cocinen mejor.
- Si querés prepararlos con anticipación, podés dejar los morrones ya rellenos en la heladera y gratinarlos justo antes de servir. En ese caso, sumá unos minutos más de horno porque van a entrar fríos.
- Si sobran, se guardan en la heladera en un recipiente cerrado hasta 2 días. Para recalentarlos, lo mejor es horno medio hasta que el queso vuelva a fundirse. En microondas también se puede, pero el morrón queda más blando.
Estos morrones rellenos quedan muy bien servidos solos o con una ensalada simple, porque ya tienen verdura, carne, arroz y queso en la misma preparación.
Con una buena cocción y una cobertura gratinada, salen vistosos, sabrosos y perfectos para resolver una comida completa sin complicarse.