Una niñera negra se casa con un hombre sin hogar. Los invitados se ríen de la boda hasta que él toma el micrófono y dice esto… Era una cálida mañana de sábado en Birmingham, Inglaterra. La campana de la iglesia sonó suavemente mientras la gente llenaba los bancos, susurrando entre sí. Todos estaban allí para presenciar lo que muchos ya habían considerado la boda más extraña del año.
La novia era Grace Johnson, una niñera negra de buen corazón, conocida por cuidar niños en varias familias adineradas de la ciudad. Tenía 32 años, era de voz suave y su sonrisa iluminaba cualquier lugar a pesar de las dificultades de su vida. Llevaba su sencillo uniforme de niñera como vestido de novia porque no podía permitirse otra cosa. Los invitados murmuraban y reían al respecto.El novio era un hombre llamado Daniel Brooks, alto, con barba descuidada, que vestía un traje tan desgastado que parecía sacado de un contenedor de donaciones. Sus zapatos tenían grietas en los laterales y su corbata era vieja y descolorida. Todos pensaban que era un vagabundo del que Grace se había enamorado tontamente. No había familiares presentes, ni amigos, ni un anillo caro, nada.
