La pérdida de peso repentina e involuntaria de 5 kg o más, sin cambios en la dieta ni en la actividad física, puede ser un signo temprano de cáncer. Esto se debe a que las células cancerosas alteran el metabolismo, lo que provoca un mayor gasto energético.
Cánceres que pueden estar asociados con una pérdida de peso inexplicable:
Cáncer de estómago, páncreas o hígado (que afecta a la digestión y al metabolismo).
Cáncer de pulmón o de esófago (dificulta la deglución y el apetito).
Cánceres de la sangre (leucemia, linfoma) (que afectan al metabolismo y al sistema inmunológico)
Si observa una pérdida de peso persistente sin motivo aparente, consulte a su médico.
2. Fatiga y debilidad constantes
Una sensación de fatiga constante, incluso después de un descanso suficiente, puede ser un signo de alerta de cáncer. A diferencia de la fatiga normal, la fatiga relacionada con el cáncer es persistente, intensa y no mejora con el sueño ni el descanso.
