Lo abrĂ.
Dentro habĂa una carta escrita a mano.
No era un cheque.
No era un documento legal.
No contenĂa promesas sobre dinero ni sobre el futuro.
Fue simplemente una disculpa.
Daniel habĂa escrito sobre la noche en que la despidiĂł. HabĂa reconocido las cosas que habĂa dicho, el miedo que habĂa causado y los años que le habĂa robado a ella ya su hijo.
Ăl no culpĂł a su negocio.
No culpĂł a su hermano.
Ăl no le pidiĂł que lo perdonara.
Al final habĂa escrito una frase.
MerecĂas ser amado sin tener que demostrar que valĂa la pena conservarte.
Emily lo leyĂł dos veces.
Luego doblĂł la carta y la sostuvo contra su pecho.
âEsperĂ© mucho tiempo para oĂrte decir algo asĂ.â
Los ojos de Daniel se llenaron.
“Perder.”
âNo sĂ© si algĂșn dĂa podrĂ© olvidar lo que pasĂłâ.
âNo deberĂas tener que hacerloâ.
Ella lo estudiĂł.
