Estas masitas combinan el sabor intenso del cacao con el perfume fresco y ligeramente dulce de la mandarina.
Quedan tiernas por dentro, apenas crocantes en los bordes y son ideales para acompañar una bebida caliente durante la tarde.

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Ingredientes
- 250 gr de harina
- 40 gr de cacao amargo
- 120 gr de manteca blanda
- 120 gr de azúcar
- 1 huevo
- 40 ml de jugo de mandarina
- Ralladura de 2 mandarinas
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cdita de polvo de hornear
- ½ cdita de bicarbonato de sodio
- 1 pizca de sal
- 80 gr de chocolate semiamargo picado, opcional
Preparación
- Colocar la manteca blanda y el azúcar en un recipiente amplio. Batir durante 2 o 3 minutos, hasta obtener una preparación cremosa y ligeramente más clara.
- Incorporar el huevo y mezclar hasta integrarlo por completo.
- Agregar el jugo de mandarina, la ralladura y la esencia de vainilla. Mezclar nuevamente hasta obtener una preparación uniforme.
- En otro recipiente, combinar la harina, el cacao amargo, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal.
- Tamizar los ingredientes secos sobre la preparación anterior para evitar que queden grumos de cacao.
- Integrar con una espátula, realizando movimientos suaves y sin amasar demasiado. La masa debe quedar blanda, húmeda y fácil de moldear.
- Incorporar el chocolate semiamargo picado en caso de utilizarlo y mezclar hasta distribuirlo de manera pareja.
- Cubrir el recipiente y llevar la masa a la heladera durante 30 minutos. Este descanso permitirá que tome firmeza y conservará mejor la forma durante la cocción.
- Precalentar el horno a 180 °C y cubrir una placa con papel manteca.
- Tomar pequeñas porciones de masa y formar bolitas con las manos. Colocarlas sobre la placa dejando varios centímetros de separación.
- Aplastar ligeramente cada bolita con la palma de la mano o con los dedos, formando discos gruesos y de tamaño similar.
- Llevar la placa al horno y cocinar las masitas durante 10 a 13 minutos. Los bordes deben sentirse firmes, pero el centro todavía tiene que conservar cierta suavidad.
- Retirar la placa del horno y dejar reposar las masitas durante 5 minutos sin moverlas, ya que estarán blandas al salir.
- Pasarlas cuidadosamente a una rejilla y dejarlas enfriar por completo. A medida que pierdan temperatura, adquirirán una textura más firme por fuera y tierna por dentro.
Tips y consejos
- Utilizar solamente la parte coloreada de la cáscara de la mandarina, evitando la zona blanca porque puede aportar amargor.
- La manteca debe estar blanda, pero no derretida.
- El cacao amargo brinda un sabor más intenso y permite controlar mejor la cantidad de azúcar.
- No agregar harina de más aunque la masa esté blanda. El reposo en frío ayudará a que tome consistencia.
- Para obtener masitas tiernas, es importante retirarlas cuando el centro todavía se vea ligeramente blando.
- Se pueden añadir nueces, almendras o chips de chocolate para aportar otra textura.
- Una vez frías, se conservan hasta 4 días en un recipiente hermético.
El contraste entre el cacao y el aroma de la mandarina convierte estas masitas en una opción sencilla, diferente y muy tentadora.
Su textura tierna y su sabor cítrico las hacen perfectas para compartir durante la tarde.