Estas papas Hasselback quedan doradas por fuera, tiernas por dentro y con un relleno de jamón y queso que se derrite entre cada corte.
Son ideales para un almuerzo de fin de semana porque tienen una presentación distinta, pero se preparan con ingredientes simples y fáciles de conseguir.

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Ingredientes
- 4 papas grandes
- 150 gr de jamón cocido
- 180 gr de queso en fetas
- 40 gr de manteca
- 2 cdas de aceite
- 1 diente de ajo
- 1 cdita de orégano
- 1 cdita de perejil picado
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 50 gr de queso rallado
Preparación
- Lavar muy bien las papas y secarlas.
- Colocar cada papa entre dos palitos de madera o dos utensilios de mango fino para evitar cortar completamente hasta la base.
- Realizar cortes finos a lo largo de toda la papa, dejando unos pocos milímetros entre cada uno.
- Acomodar las papas en una fuente para horno.
- Derretir la manteca y mezclarla con el aceite, el ajo picado, el orégano, sal y pimienta.
- Pincelar bien las papas, procurando que parte de la mezcla penetre entre los cortes.
- Llevar a horno precalentado a 200 °C durante aproximadamente 35 minutos.
- Retirar la fuente y abrir suavemente los cortes con cuidado.
- Cortar el jamón y el queso en porciones que entren cómodamente entre las láminas de papa.
- Colocar alternadamente pequeños trozos de jamón y queso entre los cortes.
- Volver a pincelar ligeramente con la mezcla de manteca y hierbas.
- Espolvorear el queso rallado por encima.
- Regresar al horno durante otros 20 a 25 minutos.
- Cocinar hasta que las papas estén completamente tiernas, el queso derretido y los bordes bien dorados.
- Si se desea un gratinado más intenso, dejar unos minutos adicionales con calor fuerte en la parte superior del horno.
- Retirar y terminar con perejil picado antes de servir.
Tips y consejos
- Elegir papas de tamaño parecido ayuda a que se cocinen de manera uniforme.
- Los palitos colocados a los costados funcionan como tope y evitan cortar la papa por completo.
- Conviene hacer cortes finos para conseguir el efecto característico de abanico.
- La primera cocción permite que las papas comiencen a abrirse antes de colocar el relleno.
- No hace falta colocar jamón y queso en absolutamente todos los espacios; conviene distribuirlos de manera pareja.
- Utilizar un queso que funda bien ayuda a obtener un relleno más cremoso.
- La mezcla de manteca y aceite aporta sabor y favorece el dorado.
- Si las papas son muy grandes, pueden necesitar algunos minutos adicionales de horno.
- Conviene servirlas apenas salen del horno para aprovechar el queso bien fundido.
El resultado son papas bien doradas, con bordes ligeramente crocantes, un interior suave y capas de jamón y queso derretido en cada porción.
