Esta mañana todo estuvo bien. Café caliente, cocina soleada, quiero un buen huevo frito. Y luego, al romper el huevo en el bol, una cosita blanca y retorcida flota en la clara. Extraño, un poco inquietante. Tus nudos en el estómago y tu cerebro pasan inmediatamente al peor escenario posible. parásito? gusano? Señal de que el huevo está estropeado? Todos hemos vivido este momento de total duda alimentaria— y la respuesta es mucho más tranquilizadora de lo que imaginamos.
Esta cosita blanca tiene un nombre y no es lo que piensas
Este filamento delgado y ligeramente opaco está ahí chalazeou chalaze (en francés pronunciamos “cha-laze”). Es una estructura proteica natural, presente en todos los huevos, cuya función es mantener la yema bien centrada dentro de la cáscara. Imagínese una especie de pequeño sistema de fijación, como elásticos invisibles que impiden que el amarillo se mueva en todas direcciones.
¿la buena noticia? Está hecho exactamente del mismo tipo de proteína que la clara de huevo. Tan totalmente comestible, totalmente inofensivo y, sobre todo… completamente normal.
