La Salsa de Tomate Casera es un básico imprescindible en cualquier cocina. Elaborada con tomates maduros, cebolla, ajo y aceite de oliva, ofrece un sabor mucho más auténtico que las versiones comerciales. Es perfecta para acompañar pasta, pizzas, carnes, albóndigas, arroces o cualquier receta que necesite una salsa de tomate rica y aromática.
Ingredientes (6-8 porciones)
1,5 kg de tomates maduros
1 cebolla grande picada
3 dientes de ajo picados
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas de concentrado de tomate (opcional)
1 cucharadita de orégano seco
1 cucharadita de albahaca seca o fresca
1 hoja de laurel
1 cucharadita de azúcar (opcional, para corregir la acidez)
Sal al gusto
Pimienta negra recién molida
Cómo preparar Salsa de Tomate Casera
1. Prepara los tomates
Lava los tomates y haz un pequeño corte en forma de cruz en la base.
Escáldalos durante 30-60 segundos en agua hirviendo y pásalos inmediatamente a un recipiente con agua fría.
Pélalos, retira las semillas si lo deseas y córtalos en trozos.
2. Sofríe las verduras
Calienta el aceite de oliva en una cazuela.
Añade la cebolla y cocina durante 8-10 minutos, hasta que esté transparente.
Incorpora el ajo y cocina 1 minuto más, removiendo para que no se queme.
3. Cocina la salsa
Añade los tomates troceados, el concentrado de tomate (si lo utilizas), el laurel, el orégano, la albahaca, la sal y la pimienta.
Si los tomates son muy ácidos, incorpora el azúcar.
Cocina a fuego medio-bajo durante 40-50 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese.
4. Tritura
Retira la hoja de laurel.
Tritura la salsa con una batidora hasta obtener una textura fina y homogénea.
Si prefieres una salsa más rústica, puedes dejar algunos trozos de tomate sin triturar.
5. Sirve
Utiliza la salsa inmediatamente o déjala enfriar antes de guardarla.
Es ideal para pasta, pizza, lasaña, albóndigas, carnes, verduras o arroz.
Consejos para una salsa perfecta
Utiliza tomates muy maduros y de buena calidad para obtener un sabor más intenso.
Cocina la salsa lentamente para concentrar todos los aromas.
Si buscas una textura muy fina, pásala por un colador después de triturarla.
Añade albahaca fresca al final para conservar todo su aroma.
Variaciones
Picante
Añade una pizca de chile en copos mientras se cocina la salsa.
Más suave
Incorpora una zanahoria rallada para aportar dulzor natural y reducir la acidez.
Con vino
Añade un chorrito de vino tinto o blanco antes de incorporar los tomates.
Mediterránea
Agrega tomillo, romero o mejorana para un aroma más intenso.
Ideas para utilizarla
Pasta.
Pizza casera.
Albóndigas.
Pollo.
Berenjenas rellenas.
Pan tostado.
Lasaña.
Cómo conservarla
Guarda la salsa en un recipiente hermético.
Se conserva en el frigorífico durante 4-5 días.
También puede congelarse en porciones durante hasta 3 meses, lista para usar cuando la necesites.
Preguntas frecuentes
¿Es necesario pelar los tomates?
No es obligatorio, pero al pelarlos obtendrás una salsa mucho más suave y homogénea.
¿Por qué se añade azúcar?
El azúcar ayuda a equilibrar la acidez natural del tomate, aunque puedes sustituirlo por zanahoria rallada si prefieres un dulzor natural.
¿Qué tomates son los mejores?
Los tomates pera o tomates muy maduros son ideales por su mayor cantidad de pulpa y menor contenido de agua.
Conclusión
La Salsa de Tomate Casera es una receta sencilla, saludable y llena de sabor. Preparada con ingredientes frescos y una cocción lenta, consigue una textura cremosa y un aroma irresistible que mejora cualquier plato. Una elaboración básica que siempre merece la pena tener lista en casa.