Estas masitas de miel y canela se preparan con una masa suave de manteca que permite darles su característica forma de roseta con una manga pastelera.
Quedan delicadas, tiernas y ligeramente crocantes en los bordes, con una fina cobertura de miel que les aporta brillo y realza su aroma.

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Ingredientes
Para las masitas:
- 200 gr de manteca a temperatura ambiente
- 100 gr de azúcar impalpable
- 1 huevo
- 40 gr de miel
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 280 gr de harina 0000
- 30 gr de fécula de maíz
- 1 cdita de canela molida
- 1 pizca de sal
Para la cobertura:
- 50 gr de miel
- 1 cda de agua
- ½ cdita de canela molida
- 1 cda de coco rallado fino, opcional
Preparación
- Colocá la manteca blanda en un recipiente amplio y batila durante 2 minutos, hasta que quede cremosa.
- Agregá el azúcar impalpable y continuá batiendo durante 3 minutos, hasta obtener una preparación clara, suave y aireada.
- Incorporá el huevo y mezclá hasta integrarlo completamente.
- Añadí los 40 gr de miel y la esencia de vainilla. Batí unos segundos más hasta conseguir una mezcla homogénea.
- En otro recipiente, tamizá la harina junto con la fécula de maíz, la canela y la sal.
- Incorporá los ingredientes secos poco a poco a la preparación de manteca.
- Mezclá suavemente con una espátula hasta formar una masa cremosa, firme y sin grumos. Debe poder salir por la manga sin perder la forma.
- Colocá la masa dentro de una manga pastelera equipada con una boquilla grande rizada o estrellada.
- Cubrí una bandeja con papel manteca o una lámina de silicona.
- Formá rosetas del mismo tamaño, girando la manga desde el centro hacia afuera. Dejá una pequeña separación entre cada masita.
- Llevá la bandeja a la heladera durante 30 minutos. Este paso es importante para que las rosetas conserven bien sus relieves durante la cocción.
- Mientras tanto, precalentá el horno a 170 °C.
- Horneá las masitas durante 12 a 15 minutos, hasta que los bordes y las partes más sobresalientes estén ligeramente dorados.
- Retirá la bandeja del horno y dejá reposar las masitas durante 5 minutos.
- Pasalas cuidadosamente a una rejilla y dejalas enfriar por completo.
- Para preparar la cobertura, colocá los 50 gr de miel y el agua en una cacerolita.
- Calentá a fuego bajo durante 1 minuto, únicamente hasta que la miel quede más fluida. No debe hervir.
- Retirá del fuego y agregá la canela. Mezclá hasta integrarla.
- Pincelá cada masita con una capa fina de la cobertura de miel.
- Terminá con una pequeña cantidad de coco rallado, únicamente si deseás reproducir el acabado que se observa en la imagen.
- Dejá reposar las masitas durante unos minutos para que la cobertura se asiente antes de servirlas.
Tips y consejos
- Utilizá manteca blanda, pero no derretida, para que la masa mantenga su consistencia.
- El azúcar impalpable permite obtener una textura más delicada que el azúcar común.
- La fécula de maíz ayuda a que las masitas queden tiernas y se deshagan suavemente al comerlas.
- Incorporá la harina sin batir demasiado para evitar que la masa quede dura.
- Todas las rosetas deben tener un tamaño parecido para que se cocinen de manera uniforme.
- Utilizá una boquilla grande y resistente, ya que una boquilla pequeña dificultará el paso de la masa.
- Si la masa resulta demasiado firme para usar la manga, agregá 1 o 2 cditas de leche.
- Si queda demasiado blanda y pierde la forma, llevala a la heladera durante 15 minutos antes de formar las rosetas.
- No omitas el enfriado de la bandeja antes de hornear, porque ayuda a conservar los relieves.
- Evitá cocinar las masitas hasta que estén completamente doradas. Deben quedar claras, con los bordes apenas tostados.
- Aplicá la cobertura solamente cuando las masitas estén frías para que no absorban demasiada miel.
- La capa de miel debe ser fina. Una cantidad excesiva puede dejarlas pegajosas.
- Conservá las masitas en un recipiente hermético, separadas con papel manteca, durante un máximo de 5 días.
Estas masitas de miel y canela quedan delicadas, aromáticas y con una presentación digna de confitería.
Su forma de roseta y su brillante cobertura las convierten en una opción irresistible para la merienda.