Estos bombones combinan una cobertura intensa de chocolate con un interior húmedo y ligeramente crocante de avena, mantequilla de maní y frutos secos.
No necesitan horno, se preparan con pocos pasos y quedan ideales para servir como postre, acompañar el café o guardar en la heladera para cuando aparece el antojo de algo dulce.

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Ingredientes
Para el relleno:
- 180 gr de avena arrollada
- 180 gr de mantequilla de maní
- 90 gr de miel
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 60 gr de maní tostado
- 2 cdas de leche, si fuera necesario
Para la cobertura:
- 300 gr de chocolate semiamargo
- 1 cda de aceite neutro o de coco
Para decorar:
- 40 gr de mantequilla de maní
- 30 gr de avena arrollada
- 40 gr de maní tostado picado
Preparación
- Colocá la avena en un recipiente amplio. Si preferís una textura más fina, triturá aproximadamente la mitad durante unos segundos y mezclala con el resto.
- Agregá la mantequilla de maní, la miel, la esencia de vainilla y la pizca de sal.
- Mezclá con una espátula hasta que la avena quede completamente cubierta y se forme una preparación húmeda y compacta.
- Picá el maní tostado en trozos pequeños e incorporalo a la mezcla. Reservá una parte para la decoración.
- Comprobá la consistencia presionando una porción entre las manos. La preparación debe mantenerse unida sin quedar excesivamente pegajosa.
- Si se desarma, agregá la leche de a una cucharada. Si queda demasiado blanda, incorporá un poco más de avena.
- Cubrí el recipiente y llevá la mezcla a la heladera durante 20 o 30 minutos. El frío facilitará el armado.
- Tomá pequeñas porciones y formá bolitas del mismo tamaño. Acomodalas sobre una bandeja cubierta con papel manteca.
- Llevá los bombones al freezer durante 20 minutos para que queden firmes antes de bañarlos.
- Picá el chocolate y colocalo en un recipiente resistente al calor.
- Derretilo a baño María, procurando que el recipiente no toque el agua. También podés utilizar el microondas en intervalos cortos, mezclando después de cada uno.
- Cuando el chocolate esté completamente fundido, agregá el aceite y mezclá hasta obtener una cobertura lisa y brillante.
- Retirá las bolitas del freezer. Colocá una por vez sobre un tenedor y sumergila completamente en el chocolate.
- Levantá cada bombón y golpeá suavemente el tenedor contra el borde del recipiente para retirar el exceso de cobertura.
- Acomodalos nuevamente sobre el papel manteca, dejando un poco de espacio entre ellos.
- Antes de que el chocolate se endurezca, decorá algunos bombones con avena y maní picado.
- Llevá la bandeja a la heladera durante 15 o 20 minutos, hasta que la cobertura quede completamente firme.
- Calentá ligeramente la mantequilla de maní reservada para que tenga una consistencia más fluida.
- Colocala en una manga pequeña o en una bolsa limpia con una punta apenas cortada y realizá líneas finas sobre los bombones.
- Agregá un poco más de avena y maní picado sobre las líneas antes de que se asienten.
- Dejá enfriar nuevamente durante 10 minutos antes de servir.
Tips y consejos:
- Utilizá mantequilla de maní cremosa para que el relleno se una con mayor facilidad. Si es muy líquida, puede ser necesario agregar un poco más de avena.
- Probá la mezcla antes de formar las bolitas. Algunas mantequillas de maní ya contienen azúcar o sal, por lo que puede ser necesario ajustar la cantidad de miel.
- No agregues toda la leche de una sola vez. Una pequeña cantidad puede cambiar mucho la textura del relleno.
- El descanso en frío es importante para que las bolitas conserven la forma al sumergirlas en el chocolate.
- Procurá que todas tengan un tamaño similar para conseguir una presentación más prolija.
- Si la mezcla se pega demasiado a las manos, humedecelas ligeramente con agua o untalas con una pequeña cantidad de aceite.
- El chocolate no debe entrar en contacto con agua porque puede espesarse y perder su textura fluida.
- Agregar una pequeña cantidad de aceite ayuda a que la cobertura quede más fina, brillante y sencilla de distribuir.
- Si el chocolate comienza a espesarse mientras bañás los bombones, volvé a calentarlo suavemente.
- Decorá con avena y maní antes de que la cobertura se endurezca para que queden bien adheridos.
- Para conseguir líneas finas, la mantequilla de maní debe estar apenas tibia, pero no caliente.
- También podés cortar algunos bombones por la mitad al servirlos para mostrar el relleno de avena.
- Conservá los bombones en un recipiente hermético dentro de la heladera durante aproximadamente una semana.
- Para una textura más suave, retiralos de la heladera entre 5 y 10 minutos antes de comerlos.
Estos bombones son fáciles de preparar, no requieren horno y combinan una cobertura crujiente con un centro sabroso y cremoso.
Servilos bien frescos y disfrutalos como un pequeño bocado dulce en cualquier momento