Estas manzanas caramelizadas con canela quedan tiernas, brillantes y con un almíbar espeso que se forma en pocos minutos.
Son ideales para servir tibias como postre simple, acompañar panqueques, helado, yogur o sumar a una merienda casera.

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Ingredientes
- 4 manzanas firmes
- 50 gr de manteca
- 4 cdas de azúcar rubia o común
- 2 cdas de miel, opcional
- 1 cdita de canela molida
- 1 ramita de canela, opcional
- 1 cda de jugo de limón
- 1 cdita de esencia de vainilla, opcional
- 3 o 4 cdas de agua
Preparación
- Lavar bien las manzanas y cortarlas en gajos medianos. Podés dejarlas con cáscara para que mantengan mejor la forma y se vean más lindas al servir.
- Rociar los gajos con el jugo de limón para que no se oxiden y para equilibrar el dulzor del caramelo.
- En una sartén amplia, derretir la manteca a fuego medio. Agregar el azúcar y mezclar hasta que empiece a formarse una salsa.
- Incorporar los gajos de manzana y mover la sartén con cuidado para que se cubran con la mezcla de manteca y azúcar.
- Agregar la canela molida, la ramita de canela si la usás, la miel y el agua. Cocinar a fuego medio-bajo durante 8 a 12 minutos.
- Dar vuelta los gajos con cuidado para que se caramelicen de ambos lados sin romperse. La manzana tiene que quedar tierna, pero no deshecha.
- Cuando el líquido se vuelva más espeso y brillante, agregar la esencia de vainilla si querés un sabor más suave y aromático.
- Cocinar 1 o 2 minutos más, hasta que el caramelo cubra bien los gajos. Retirar del fuego y dejar reposar unos minutos antes de servir.
Tips y consejos
- Elegí manzanas firmes, como verdes, rojas firmes o tipo gala. Si usás manzanas muy blandas, pueden desarmarse rápido durante la cocción.
- La cáscara ayuda a que los gajos mantengan mejor la forma. Si preferís una textura más suave, podés pelarlas, pero conviene cortarlas un poco más gruesas.
- No hace falta moverlas todo el tiempo. Es mejor dejarlas cocinar unos minutos de un lado y después darlas vuelta con cuidado para que se doren sin romperse.
- Si el caramelo se seca demasiado antes de que la manzana esté tierna, agregá 1 o 2 cdas de agua y seguí cocinando a fuego bajo.
- Si querés un sabor más intenso, usá azúcar rubia. Aporta un color más profundo y combina muy bien con la canela.
- La miel es opcional, pero ayuda a que la salsa quede más brillante y con una textura más suave. Si no usás miel, podés sumar una cucharada extra de azúcar.
- Para que no queden demasiado dulces, el jugo de limón es importante. También podés agregar un poquito más al final si querés un contraste más fresco.
- Se pueden servir tibias con helado, yogur natural, crema batida, panqueques, waffles, tostadas o budín simple.
- Si las vas a guardar, dejalas enfriar y pasalas a un recipiente cerrado. Se conservan en heladera durante 2 a 3 días.
- Para recalentarlas, lo mejor es usar una sartén a fuego bajo con una cucharadita de agua, así el caramelo vuelve a aflojarse sin quemarse.
Quedan suaves, doradas y con ese sabor clásico de manzana con canela que siempre funciona.
Son rápidas, rendidoras y sirven para levantar cualquier postre simple