PARTE 1
El multimillonario Adrián Salvatierra regresó inesperadamente de un viaje de negocios y encontró a su exmujer durmiendo en su cama con una recién nacida que tenía exactamente sus mismos ojos.
Durante varios segundos permaneció inmóvil en la puerta del dormitorio. La maleta se le escapó de la mano y golpeó el suelo de mármol.
Lucía Navarro despertó sobresaltada. Al reconocerlo, abrazó instintivamente a la pequeña.
—Adrián… No tenías que volver hasta el viernes.
—¿De quién es esa niña?
La pregunta quedó suspendida entre ambos.
—Se llama Vega —respondió Lucía, con la voz temblorosa.
—No te he preguntado cómo se llama.
